martes, 19 de agosto de 2008

L- Amsterdam

Ámsterdam o Amsterdam [ɑmstər'dɑm] (nótese que la pronunciación neerlandesa del topónimo es aguda: Amsterdám) es la capital oficial de los Países Bajos. La ciudad está situada entre la bahía del IJ al norte y a las orillas del río Amstel al sureste. Fue fundada en el siglo XII como un pequeño pueblo pesquero. Sin embargo, en la actualidad es la ciudad más grande del país, y un gran centro financiero y cultural a un nivel internacional.
Tiene una población de unos 750.000 habitantes, y en su área metropolitana residen aproximadamente 1,5 millones. Cabe destacar que Ámsterdam forma parte de la gran conurbación holandesa, llamada Randstad (junto con las ciudades de La Haya y Róterdam), que cuenta con más de 6,5 millones de habitantes. Este núcleo es una de las conurbanizaciones más grandes de Europa.
El centro histórico de la ciudad fue construido en gran parte en el siglo XVII, y es hoy en día uno de los centros históricos más grandes de Europa. En aquella época se construyeron una serie de canales semicirculares alrededor del casco antiguo ya existente de la ciudad. Después se edificaron las nuevas calles que ahora habían sido creadas con casas y almacenes en un estilo típico holandés que es una de las imágenes más famosas de Ámsterdam y del país. Es conocida coloquialmente como la «Venecia del norte».
Aunque durante casi toda su historia (excepto entre 1808–1810) haya sido la capital oficial de Holanda, nunca ha sido la sede de la justicia, el gobierno o el parlamento holandés, ya que todos estos órganos se encuentran en la ciudad de La Haya, que por tanto es la principal ciudad del país con respecto a política y justicia. Ámsterdam tampoco es la capital de la provincia de Holanda Septentrional, que siempre ha sido Haarlem.
Ámsterdam, y toda Holanda, tiene fama por la tolerancia, el liberalismo, la diversidad, y la «mente abierta» de su población (aunque actualmente estas virtudes estén en entredicho).

Historia
En los principios de su existencia, Ámsterdam no era nada más que un pueblo de pescadores. Según las leyendas, la ciudad fue fundada por dos pescadores de la provincia norteña de Frisia, que por casualidad acabaron en las orillas del río Amstel en un barquito, junto a su perro.
La fecha tradicional de la fundación de la ciudad es el día 27 de octubre del año 1275, cuando a sus habitantes se les retiró la obligación de pagar peajes, que por entonces estaban asociados con los puentes holandeses. En el año 1300 se le concedieron los derechos oficiales de ciudad, y a partir del siglo XIV Ámsterdam empezó a florecer como centro comercial, mayoritariamente en base al comercio con otras ciudades holandesas y alemanas, conocidas como la Liga Hanseática.
En el siglo XVI, comenzó el conflicto entre los holandeses y Felipe II de España. Esta confrontación causó una guerra que duró 80 años, y que finalmente le dio a Holanda su independencia. Ya por esa época, después de la ruptura con España, la república holandesa iba ganando fama por su tolerancia con respecto a las religiones. Entre otros, buscaban refugio en Ámsterdam judíos sefardíes de Portugal y España, comerciantes de Amberes, y hugonotes de Francia, que en sus países eran perseguidos por su religión.
El siglo XVII se considera el Siglo de Oro de Ámsterdam. A principios de ese siglo, Ámsterdam se convirtió en una de las ciudades más ricas del mundo. Desde su puerto, salían embarcaciones hacia el mar Báltico, Norteamérica, África y las tierras que ahora representan Indonesia y Brasil. De ésta forma fue creada la base de una red comercial mundial. Los comerciantes de Ámsterdam poseían la mayor parte de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales o VOC. Esta organización se instaló en los países que luego pasarían a ser colonias de Holanda. En esa época Ámsterdam era el principal puerto comercial de Europa y el centro financiero más grande del mundo. La Bolsa de Ámsterdam fue la primera que funcionó a diario.
La población de la ciudad creció ligeramente de 10.000 en el año 1500, a 30.000 alrededor del año 1570. En el año 1700 este número ya había alcanzado 200.000. Durante los siglos XVIII y XIX y hasta antes de la Primera y Segunda Guerra Mundial, el número de habitantes incrementó a no menos de un 300%, alcanzando los 800.000 habitantes. A partir de entonces, y hasta la actualidad, el número ha sido relativamente constante.
Tras las guerras entre la república de Holanda y el Reino Unido y Francia, durante el siglo XVIII y a principios del siglo XIX, la prosperidad de Ámsterdam dejó de florecer. Sobre todo las Guerras Napoleónicas arrebataron las fortunas de Ámsterdam. Pese a ello, cuando se estableció oficialmente el Reino de los Países Bajos en el año 1815, la situación empezó a mejorar. En este período una de las personas clave de las nuevas iniciativas fue Samuel Sarphati, un médico y planificador urbano, que trajo su inspiración desde París.
Las últimas décadas del siglo XIX se suelen denominar como el «segundo Siglo de Oro de Ámsterdam», porque entre otros, se construyeron nuevos museos, una estación de tren y el Concertgebouw, que es el teatro musical de la ciudad. En el mismo período llegó a la ciudad la Revolución Industrial. Se contruyeron nuevos canales y vías marítimas para así mejorar la conexión entre Ámsterdam y el resto de Europa.
Justo antes de que empezara la Primera Guerra Mundial, la ciudad se comenzó a expandir, construyendo nuevos barrios residenciales y en las afueras. Durante la Primera Guerra Mundial, Holanda tomó una posición neutral, pero aún así la población sufrió mucha hambre y una grave falta de suministro de gas.
Alemania invadió Holanda el día 10 de mayo de 1940, tomando el control del país después de cinco días de lucha. Los alemanes instalaron un gobierno civil nazi en Ámsterdam, que se encargaba de la persecución de los judíos. También los holandeses que ayudaban y protegían a las víctimas, fueron perseguidos. Más de 100.000 judíos fueron deportados a campos de concentración. Entre ellos se encontraba Anne Frank. Solo 5.000 judíos sobrevivieron la guerra. Durante los últimos meses de la guerra, en 1945, la comunicación con el resto del país se cortó y la población sufrió una grave escasez de comida y energía. Muchos habitantes de Ámsterdam tuvieron que ir al campo en búsqueda de algún tipo de alimentación. Para sobrevivir, se consumieron perros, gatos o los bulbos de las flores. Muchos árboles de Ámsterdam se usaron para obtener energía, igual que la madera de las casas de los que habían desaparecido.

Lugares de interés turístico
En Ámsterdam se encuentran muchos museos de fama internacional, como el Rijksmuseum, el museo de arte moderno Stedelijk Museum y el Museum het Rembrandthuis o 'Museo de la Casa Rembrandt', que fue el hogar y taller de Rembrandt, y exhibe una interesante colección de aguafuertes de su autoría. A continuación el Museo van Gogh posee la mayor colección de pinturas de Van Gogh en el mundo.
También la Casa de Anne Frank es un destino turístico muy popular, así como el Museo Amstelkring en cuya buhardilla se encuentra una iglesia católica clandestina del siglo XVII.
El Hortus Botanicus, fundado a comienzos de la década de 1660, es uno de los más antiguos jardines botánicos del mundo, con muchas antiguas y raras especies, entre las cuales está la planta de café de la cual salió el esqueje que sirvió como base de las plantaciones en América Central y América del Sur. (El esqueje fue un regalo a Luis XIV de Francia y fue llevado a la colonia francesa de Martinica en 1714, donde fructificó).
También en esta ciudad se encuentra la conocida fábrica de cerveza Heineken, que también tiene su museo.
El club deportivo Ajax Amsterdam tiene su sede y su estadio Amsterdam ArenA en esta ciudad.
También la prestigiosa sala de conciertos Concertgebouw es sede de la igualmente famosa orquesta sinfónica Orquesta Real del Concertgebouw, que dio su primer concierto el 3 de noviembre de 1888.
Hay numerosos edificios, iglesias, plazas, puentes y otros, que merecen una visita, de igual manera los numerosos eventos que se realizan a través de todo el año. Una fecha más que interesante para visitar la ciudad es el Día de la Reina, o Koninginnedag, cada 30 de abril. Ese día todos los habitantes de la ciudad sacan a vender a la calle todo tipo de cosas, principalmente objetos de la casa que ya no utilizan. La ciudad se vuelve un mercadillo y una verdadera fiesta y las calles están abarrotadas de gente vestida y disfrazada con el color de la casa real, el naranja.

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